Monday, December 21, 2015

El legado de Serpico vive

Para el año 2006 y 2007 yo escribí dos artículos sobre la libertad de expresión y la represalia en el lugar del trabajo. Ambos fueron nacieron de la argumentación oral en Garcetti v Ceballos ante el Tribuna Supremo Federal. Este escrito y el caso que discuto aquí siempre me recordó una película que vi unas cuantas décadas atrás. Esta famosa película, Serpico, trataba el tema de la corrupción en la Policía de Nueva York. Hoy en día Serpico vive en algun lugar del estado de Nueva York como  activista ambiental que evita que los grandes intereses se apoderen de terrenos vírgenes en esta isla.

En el 2010 un policía del precinto 81 de Brooklyn, Adrian Schoolcraft, decidió soplar el pito (whistleblowing), o como le llamarían sus compañeros, ser un soplón. Este oficial denunció el sistema de cuotas de arrestos e inventar cargos a africanos-americanos. Esto produjo que sus compañeros de la uniformada entraran un día en su hogar, lo arrestaran e incautaran toda la información que él había recopilado sobre este esquema. Schoolcraft fue recluido en un hospital alegando que estaba emocionalmente inestable y posteriormente transferido a la unidad de psiquiatría. Les incluyo el enlace de la demanda, para esas noches de insomnio, por si lo quieren leer en detalle:

Es obvio que la reputación de Schoolcraft quedó mancillada y lacerada por los mismos compañeros de la uniformada y del hospital psiquiátrico. Estas actuaciones dio motivo a la demanda por violación a la ley de represalia, violación a la sección 1983 del Título VII de Derechos Civiles y violación a la Primera Enmienda (libertad de expresión), Décimo Cuarta, (debido proceso de ley), entre otros.

Es curioso que este caso se haya transigido en estos momentos, sujeto a la aprobación judicial. Es harto conocido para los que residimos en esta Ciudad, que la uniformada de Nueva York tiene sobre sus costillas un sin número de reclamaciones por violencia y violación de derechos civiles al utilizar el método de profiling en sus ejecuciones como guardianes del orden público. A modo de ejemplo: la muerte de Eric Garner; Charles v City of New York (EDNY CV 12-6180); y el caso de otro policía latino, Adhyl Polanco, que denunció un sistema de cuota en su precinto en Brooklyn. .

No nos debe de extrañar que este sistema de cuota se clasifique como ilegal; el mismo es discriminatorio porque somos los latinos y los africanos-americanos que sufrimos por este tipo de conducta nada aceptable en una sociedad democrática.

Próximamente, veremos un diluvio de casos transados judicialmente para evitar que la reputación de la policía de Nueva York, la cual no está bien parada, se dañe más de lo que puede estar.

Si alguien recuerda la película Serpico e interesa conocer las andanzas de Frank Serpico, les incluyo un enlace del New York Times que lo entrevistó en el 2014,

http://www.nytimes.com/2010/01/24/nyregion/24serpico.html?pagewanted=all&_r=0

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